En el verano de 2000, una película ambientada en un bar de Manhattan encendió los cines de todo el mundo. Coyote Ugly. Y la canción que coronó su final fue 'Can't Fight the Moonlight' de LeAnn Rimes. Interpretada bailando sobre la barra, esta canción conquistó las listas de 11 países y se convirtió en uno de los himnos pop definitorios de principios de los 2000.

Una legendaria compositora conoce a una vocalista de 17 años
La canción fue escrita por la principal compositora de Hollywood, Diane Warren, cuyo catálogo abarca desde 'I Don't Want to Miss a Thing' hasta 'Because You Loved Me'. La producción corrió a cargo de la leyenda británica Trevor Horn. LeAnn Rimes, con solo 17 años en aquel momento, originalmente iba a cantar solo esta canción junto a Piper Perabo en el final de la película.
Pero tras ver cortes del filme, Rimes decidió grabar las voces de todas las canciones que el personaje de Perabo interpreta en pantalla. Esa decisión cambió la trayectoria tanto de la película como de su banda sonora. El soundtrack de Coyote Ugly alcanzó el disco de oro en un mes y el de platino en noviembre de 2000.

Del mostrador del bar al mundo — La luz de luna conquista las listas
Lanzada como sencillo el 22 de agosto de 2000, la canción alcanzó el puesto número 11 en el Billboard Hot 100 y llegó al número 1 en 11 países, incluyendo Australia, Bélgica, Países Bajos y Suiza. En Australia, fue el sencillo más vendido de 2001, mientras que en Estados Unidos fue el sencillo country más vendido tanto en 2001 como en 2002.
"Bajo la luz de la luna, no puedes luchar contra el sentimiento del amor"— Can't Fight the Moonlight
Coyote Ugly recaudó 113 millones de dólares en todo el mundo y logró el estatus de clásico de culto. Rimes bailando sobre la barra con pantalones de cuero de piel de serpiente se convirtió en una escena icónica, simbolizando su transformación de 'novia de América' a una artista madura y audaz.

La luz de luna que no se apaga tras 25 años
Cuando surge la nostalgia por los primeros 2000, esta canción es inevitable. Trascendió su papel como banda sonora para convertirse en un icono cultural. La imagen de bailar sin miedo sobre una barra, cantando con abandono, se grabó en el corazón de millones como símbolo de autoexpresión sin inhibiciones.
Así como no puedes luchar contra la luz de la luna, no puedes resistir el encanto de esta canción. Veinticinco años después, 'Can't Fight the Moonlight' sigue brillando en las listas de reproducción de todo el mundo.